El mercado está lleno de cremas que prometen rejuvenecer, iluminar, quitar bolsas, reducir el tamaño de los poros, eliminar puntos negros y espinillas…. en definitiva, transformar nuestra piel .

Nos gastamos más dinero que nunca pero cada vez hay más casos de piel atópica y acné adulto . Esto tiene que ver con la forma en la que nos alimentamos que destruye nuestra microbiota, con el estrés al que estamos sometidos y a la forma en la que maltratamos nuestra piel aunque creamos que la estamos cuidando.

Está comúnmente aceptado que debemos lavarnos la piel con jabón,  especialmente si tenemos la piel grasa, después echarnos un serum y crema llena de perfume e ingredientes sintéticos con aceites de baja calidad ( en muchos casos, minerales) para después maquillarnos con productos llenos de tóxicos.

Así que te propongo  las claves prácticas para conseguir tener la mejor versión de tu piel.

Lo primero que has de saber es que nuestra piel es ligeramente ácida, es una mezcla de sebo y sudor  y, como todo en la naturaleza,  tiene un por qué. La razón es que esta capa ácida con un ph alrededor de 5.5 (aunque siempre nos hayan dicho que es neutra) es la encargada de protegernos del ambiente ( hongos, toxinas, contaminación y daño oxidativo. Está acidez tiene una función específica que es la de protegernos de factores externos tales como hongos, toxinas, contaminación y daño oxidativo. Queda claro por tanto que esta capa debemos cuidarla para mantener la salud óptima de la piel.

Vamos a comenzar viendo los factores que alteran este manto ácido y que debemos evitar.
  • productos con un alto ph (alcalino) como jabones y limpiadores convencionales, que llevan tensioactivos o surfactantes, los cuáles necesitan un medio alcalino para funcionar. En una piel sana, después de la limpieza con estos productos , el ph se recupera en unas horas (a veces hasta 24 h) pero el uso diario de estos productos alcalinos a través de los años hace que esa piel sea mucho más difícil de regenerar haciéndola crónicamente alcalina.
  • Utilizar productos exfoliantes en excesoObviamente, si retiramos la capa superficial de la piel también estaremos retirando su capa ácida. La exfoliación es fantástica para luchar contra la hiperpigmentación y para mantener la piel luminosa, pero solo si dejas que la piel se recupere. Con una vez o dos por semana es más que suficiente. Por otro lado me parece interesante añadir la importancia de una buena partícula exfoliante, ya que muchas de las que cumplen dicha función presentes en la cosmética convencional son sintéticas y a la larga producen microgrietas en la piel.  Además, quizá no sabías que las micropartículas exfoliantes sintéticas se van directamente al fondo del mar desde tu lavabo y de ahí pasan a la cadena trófica y de vuelta a tu plato. Por ello, te recomiendo exfoliantes naturales, la que más me gusta es sin duda las perlas de jojoba, que no es más que el aceite de jojoba ( que en realidad es una cera) convertido en un polvo muy fino. Lo malo es  debido a su alto preciono se comercializan masivame y son difíciles de encontrar. Para el mismo fin también puedes usar perlas de otras ceras como la de abeja o carnaúba. Otras partículas naturales para la piel serían el polvo de bambú , polvo de hueso de oliva o de nuez, arcillas y otros serums exfoliantes naturales, incluso algunas harinas como las de avena, arroz o garbanzo.
  • Factores medioambientales que estropean la piel que más o menos todos conocemos pero que no está mal recordar: La exposición excesiva al sol, las temperaturas extremas y la polución. El aire seco, los trayectos largos en avión y los aires acondicionados en general, por lo que siempre es recomendable el uso de humidificadores.

Lo mejor es una buena materia prima y buscar siempre el certificado ecológico porque te aseguras ingredientes de la mejor calidadANA SANTAMARINA

Ya sabemos qué debemos evitar, así que ahora pasamos al Cuidado activo

Voy a proponer una rutina simple y maravillosamente efectiva para que, tengas la piel que tengas, puedas empezar a cuidarte. Si eres constante verás los resultados en poco tiempo, por supuesto no hay nada inmediato porque la piel necesita un tiempo para adaptarse , piensa que el ciclo de renovación de ésta es de 28 días.

 LIMPIA TU PIEL CON ACEITE

Sí, has oído bien, y sí, también aunque tengas acné, aunque debería decir “precisamente porque tienes acné“. mamos a seguir el llamado Oil cleansing method. Originariamente se utilizaba una mezcla de aceite de ricino y otra de aceite conductor para la limpieza, pero mi propósito con este post es hacerte la tarea sencilla , así que vamos a utilizar solo un tipo de aceite. Yo recomiendo utilizar uno ecológico , de primera presión en frío y con un alto contenido en ácido linoléico para que no sea comedogénico .Es importante que no se utilicen aceites para cocinar porque éstos muchas veces están enriquecidos con aceite oléico para que duren más y pueden ser comedogénicos. Lo mejor es guardarlos en la nevera y transferir una pequeña cantidad en un bote con gotero o dosificador que podremos guardar en nuestro baño durante unos días. Piensa que la vida útil de estos aceites es de alrededor de 6 meses, pasado ese tiempo se enrancian. El aceite de semilla de cáñamo o el de pepita de uva son perfectos para este uso. El aceite de coco, tan de moda desde hace  unos años puede llegar a ser muy comedogénico , no en todas las pieles funciona.

Comedogénico. El término comedogénico se refiere a un producto que produce imperfecciones conocidas como puntos negros. La textura que no obstruye los poros de la piel se conoce como no-comedogénica.

¿Cómo procederemos? Muy sencillo:

Paso 1:  Con el pelo retirado de la cara , nos echamos en la palma de la mano un poco de aceite ( una cucharadita ) y lo masajeamos bien por todo el rostro durante unos 30 segundos.Después retiraremos con una toalla previamente humedecida con agua tibia, a mí me encanta ésta: toalla. Si llevábamos maquillaje , podemos repetir la operación varias veces .

Paso 2: Vaporizamos con un hidrolato o agua floral adecuado a nuestra piel. Si no sabes qué es un hidrolato te diré que es el agua floral resultante del proceso de destilación de la planta. Pero cuidado!  Casi todas las agua florales que encontrarás en las tiendas ( incluidos los comercios ecológicos) son simplemente agua a la que se le han añadido fragancias , colorantes o alcohol. Hay de muchos tipos , pero los más comunes son el de rosa Damascena, que sirve para todo tipo de piel por sus propiedades astringentes y antiarrugas, el de manzanilla romana para pieles sensibles y el de lavanda para pieles grasas. También se les puede dar otros usos, pero eso lo explicaremos en otra ocasión.

Paso 3: Un serum o aceite facial, ha de ser muy bien masajeado en la piel hasta que haya sido totalmente absorbido.

 

Paso 4:  nuestra crema ( este paso es opcional, la piel puede quedar perfectamente nutrida con unas gotitas de un buen aceite). A mi personalmente me gusta añadir este paso porque siempre aplico cremas que contengan un  humectante que ayude a mantener el agua en la piel , como son la glicerina vegetal , el ácido hialurónico o el aloe vera. En este paso sería muy importante elegir productos con certificado ecológico adecuados para cada tipo de piel.

Saber leer las etiquetas o al menos saber qué ingredientes deberíamos eliminar de nuestros productos para siempre es algo que sería interesante ya que se pasa de ser un consumidor pasivo a uno consciente.

Voy a citar algunos ingredientes, los que me parece que están más presentes en los cosméticos hoy en día: Formaldehyde, fragancia, phenoxyethanol, aceite mineral , parabenes, Sodium Lauryl Sulfate, Sodium Laureth Sulfate , propylen glicol.

Hay Apps  como THINK DIRTY o EWS ( Enviromental Working Group, antes llamado SKIN DEEP) que pueden resultar muy útiles para saber qué grado de toxicidad lleva un producto pero ojo, tienen fallos como por ejemplo no ser capaces de calcular la cantidad de un ingrediente (muchos de ellos a partir de una cantidad son tóxicos pero por debajo de ella no), los conservantes puntúan muy alto como algo negativo cuando son indispensables en las fórmulas que contengan agua , arcilla o miel por ejemplo, no se contempla que aunque en un mismo producto haya dos ingredientes no tóxicos por separado, juntos hagan una reacción que no sea segura o que algún ingrediente en contacto con el envase provoque la liberación de formaldehído.

Así que lo mejor es buena materia prima y buscar siempre el certificado ecológico pq te asegurarás de que los ingredientes son de mejor calidad y si tienes dudas preguntar a la marca directamente o a un experto

Si realizas este ritual verás cómo tu piel se ve mucho más nutrida, equilibrada y resistente  en poco tiempo.

Y recuerda, hoy es el día perfecto para empezar.

“Este artículo está escrito en colaboración con Ana Santamarina y puedes encontrar información sobre ella y lo que hace en www.anasantamarina.com

 

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